Doctorado en antropología

Doctorado en antropología ¿necesario para trabajar con empresas?

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En este artículo se aborda una problemática habitual para los perfiles profesionales que trabajan con empresas. ¿Vale la pena hacer un doctorado en antropología si vas a trabajar en el mundo privado?

El creciente interés por la antropología aplicada está cambiando rápidamente el panorama de la disciplina dentro y fuera de la academia. Definitivamente estamos en un momento interesante para los antropólogos. En lugar de la clásica carrera académica lineal que te dirigía casi exclusivamente hacia el profesorado y la investigación académica, hoy en día los antropólogos y las antropólogas estamos explorando nuevas posibilidades de crecimiento profesional. Ya sea en el ámbito académico o aplicado, sentimos la necesidad de expandir nuestras habilidades e imaginar nuevas formas de usar el conocimiento antropológico como nunca lo habíamos hecho antes.

Este año la Red Europea de Antropología Aplicada (AAN por sus siglas en inglés) ha organizado dos paneles en la conferencia bienal de la EASA, lo cual es en si un signo de este profundo cambio. Para el público resultó inspirador ver tantos proyectos aplicados surgiendo y abriendo nuevos campos profesionales para la antropología. Además, el panel fue una increíble oportunidad para generar contactos y compartir algunos de los desafíos derivados de la expansión de la antropología aplicada a los negocios. Y es que para seguir desarrollando nuevas posibilidades profesionales necesitamos fortalecer a la comunidad antropológica en su conjunto. 

Por eso, después de compartir un espacio virtual colectivo durante la conferencia de la EASA, nosotras – Luisa Pasteur de Faria y Verónica Reyero – decidimos tener una llamada más íntima para conocernos mejor y compartir nuestras frustraciones, emociones y dudas como antropólogas en los negocios. Siempre es enriquecedor escuchar lo que otras colegas están experimentando, y cómo están enmarcando lo que está sucediendo a su alrededor. 

¡Y fue un gran match! Pasados unos 40 minutos de conversación empezamos a discutir si es importante tener un doctorado en antropología (o no) a la hora de proyetar tu carrera profesional en el mundo de las empresas.

¿Qué oportunidades podía abrir? ¿Cuándo sería el momento adecuado? ¿Qué debería tenerse en centa? ¿Hacer un doctorado o no hacer un doctorado?

El debate fue tan interesante que hemos decidido hacer públicos algunos de los temas que discutimos. Esperamos que resulte útil para aquellas personas que, como nosotras, reflexionan sobre el “coste de oportunidad” que supone tener un doctorado en antropología.

Empecemos.

Mucha gente se plantea la cuestión de si se debe o no hacer un doctorado como una elección personal. Esto es parcialmente cierto, considerando la naturaleza apasionada del trabajo académico. En el fondo, decidimos convertirnos en académicos debido al entusiasmo que profesamos hacia la investigación, sin tener en cuenta las implicaciones financieras y profesionales de tal elección. Aventurarse en un doctorado es una elección que tendrá consecuencias duraderas en nuestra trayectoria profesional.

Para empezar porque es un compromiso a largo plazo. Durante el doctorado, invertirás una cantidad considerable de tiempo y esfuerzo dedicándote únicamente a las actividades académicas, al departamento y su investigación.

Será un momento confuso en tu vida, casi liminal: no eres una estudiante y aún no eres investigador. Tendrás que sacrificar posibles oportunidades profesionales gratificantes desde el punto de vista económico y el camino que te espera parecerá largo e incluso opaco, dada la incertidumbre de la carrera académica. 

Hoy en día, para trabajar como antropóloga en una empresa no necesitas un doctorado que demuestra tu valía como profesional.

Hoy en día, para trabajar como antropóloga en una empresa no necesitas un doctorado que demuestre tu valía como profesional.

Por ello, si decides hacer un doctorado te aconsejamos que trazes un plan. Tienes que abordar esta oportunidad con una mentalidad estratégica y valorar en qué momento de tu vida estás y como proyectas tu futuro.

Por ello hemos creado una lista de cuestiones a tener en cuenta y que te ayudará a evaluar si hacer un doctorado en antropología es es la mejor elección en tu caso específico.

Traza un plan: 

El punto de partida de cada persona es definitivamente algo a tener en cuenta. ¿Tienes ya experiencia trabajando en la industria de la investigación u otros campos profesionales?

Pero, piensa también bien a dónde quieres llegar: ¿Tienes una visión clara de cómo tu experiencia académica podría hacer avanzar tu carrera profesional en su conjunto? ¿Tienes alguna intención de seguir en el futuro trabajando dentro de la universidad? 

Evalua tu situación: 

  • Considera la diferencia entre hacer un doctorado con o sin beca: Si decides embarcarte asegura la financiación de la integridad o la mayor parte de tu doctorado. Este es un elemento muy importante a tener en cuenta.
  • La edad y la madurez emocional también juegan un papel importante en la decisión de hacer un doctorado. Idealmente, la mejor posición para entrar en un programa de doctorado es la fortaleza. Tendrás que ser resiliente y auto-disciplinada para ser capaz de lidiar con las presiones de emprender un doctorado.
  • Reflexiona sobre las formas en que tu investigación de doctorado puede resultar beneficiosa para tu carrera aplicada. Tal vez elijas un tema de estudio que resulte atractivo para tus futuros empleadores. Podrías incluso diseñar tu tesis de manera que más tarde puedas utilizar partes de ella para tu trabajo. O podrías considerar emprender un doctorado industrial, un esfuerzo conjunto de tutorización entre un departamento universitario y una empresa privada. Esta opción resulta muy interesante para aquellas personas que quieren orbitar entre el mundo académico y el industrial.

Haz una lista de pros y contras:

Nosotras hemos esbozado lo que para nosotras son algunos pros y contras de hacer el doctorado. Pero creemos que es importante que cada persona evalue su situación antes de tomar una decisión, por lo que te recomendamos que hagas tu propia lista también.

Pros del doctorado:
  • Profundizas en un tema que te apasiona
  • Puedes hacer tu tesis sobre algo que puedas usar más tarde
  • Te permite entrar en contacto con una comunidad de personas afines y redes estimulantes
  • Te da cierta autoridad con algunos clientes (y colegas)
  • En ciertos países, el hecho de tener un doctorado aumenta tu valor de mercado (honorarios/salarios más altos)
  • Puede abrir ciertas oportunidades de trabajo. Por supuesto, establece un camino para el mundo académico, pero también puede haber algunos puestos de trabajo en ciertos laboratorios, o proyectos de investigación que buscan específicamente doctorados.
Contras del doctorado: 
  • Cada vez más empresas están menos interesadas por las credenciales académicas al contratar, y se fijan más en las habilidades y experiencias de la candidata.
  • Sabemos que la salud mental de las personas que están doctorandose es un problema en alza. Gestionar la salud mental y la estabilidad en lo que muchas veces puede ser un ambiente tóxico con mucha presión (expectativas de un viaje académico lineal, explotación académica y capitalismo académico, trabajo gratuito para otros investigadores, competencia y jerarquías agudas, entre otras cuestiones…)
  • Retrasas el aprendizaje de un conjunto de habilidades que necesitarás más adelante en los negocios (técnicas de negociación, fijación de precios y facturación, tratar con clientes, ventas, marketing, relaciones públicas, métodos de investigación innovadores, etc.)
  • Con el doctorado tendrás una sola experiencia a lo largo de 4 años (o más), en lugar de los muchos proyectos y experiencias que tendrás en 4 años trabajando en la industria.

Nos encantaría saber tu opinión sobre esto 🙂 ¿Tienes pensado hacer un doctorado en antropología? ¿Crees que sería mejor hacerlo en otra disciplina? ¿Pasas de doctorarte? ¿Por qué sí y por qué no? ¿Ya te doctoraste y ahora trabajas en una empresa? 

¡Cuéntanos tu experiencia!


Louise Pasteur de Faria

Louise Pasteur de Faria (Ph.D.) es una antropóloga establecida en Londres. Trabaja como consultora de investigación internacional y es cofundadora de Halo Ethnographic Bureau, una plataforma para promover el pensamiento etnográfico en el mundo académico y la industria.

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Co-fundadora de Antropología 2.0
Graduada en Antropología Social y Máster de Investigación y Uso racional de los Medicamentos. Esta jóven investigadora ha trabajado en la Universidad pública y en el sector privado -tanto a escala nacional como internacional- en temas de consumo.

Louise Pasteur de Faria (Ph.D.) es una antropóloga establecida en Londres. Trabaja como consultora de investigación internacional y es cofundadora de Halo Ethnographic Bureau, una plataforma para promover el pensamiento etnográfico en el mundo académico y la industria.

6 Comments

  1. La reflexión acerca de sí tener una mayor preparación academica beneficia a una empresa no gubernamental es acertada en estos tiempos. Pues seguramente en casi todos los paises aún ronda el expectro generado en la decáda de los años 1970 – 1980, en los cuales para los paises de industria emergentes (tercer mundo) se vendia la idea de que estudios de posgrado serían muy bien remunerados por las contrataciones.
    Lamentablemente las habilidades y competencias que el mundo empresarial necesita y que los antropologos aprenden en su carrera formativa no ha sido explotada de manera sistemática.
    Más bien la orientación a aprender a aplicar sus conocimientos es una oportunidad desperdiciada.

  2. Sin animo de quitarles méritos –que lo tienen de sobra–, creo que los doctorados son necesarios para mucha gente. En especial para gente que carece de un carácter medianamente fuerte para ganarse el respeto de las personas de su entorno laboral. Para este tipo de gente, tener un doctorado le resulta muy importante. Ya ustedes, –las autoras– lo dijeron, el valor agregado de los grados académicos esta en la autoridad que le dan al portador o portadora. Creo, por el contrario, que los mas interesante, emocionante, gratificante, es estudiar con entereza concentrados en temas específicos hasta llegar al nivel de aportar nuevos conocimientos aprovechables para otros.

  3. Wow!! Justo estaba pensando eso la semana pasada!! Si perdí tiempo estudiando el doctorado? Si debí empezar como freelance desde que acabé la maestría?
    Lo bueno de estudiarlo, como dicen, gané madurez emocional e intelectual. Y mi proyecto actual y uno que estoy planeando, son resultado de mis dos tesis. Armar el proyecto fue relativamente fácil, ya después de haber hecho tantos! jajaja
    Lo inconveniente, no tengo la suficiente experiencia en la práctica y la administración académica de mi posgrado es muy tradicional y no me dieron cancha para graduarme con un proyecto para ser aplicado en la empresa. No me he graduado, primero por un asunto de salud y después no le he encontrado cariño y sentido a una tesis 100% académica.
    En fin, al leerlas, me sentí muy identificada y aumentó mi ánimo por continuar en mi proyecto como freelance. Un abrazo!!

  4. En primer lugar quisiera felicitarlas por los contenidos de esta web. Sinceramente brillantes!
    Me he sentido interpelada por el tema planteado. Estoy de acuerdo con lo expuesto en los comentarios anteriores por lo que no me repetiré. Solamente decir que en mi caso la travesía por la tesis doctoral ha estado surcada por alegrías y penas. La pregunta es ¿mereció la pena? Sí. porque no lo hice pensando en la empresa, ni en el rédito que pudiera directamente obtener. Ciertamente, se han derivado beneficios, pero siempre indirectos.

    Saludos,

  5. Hay una lista interminable de ejemplos con pros y contras. Para comenzar, uno de los antropólogos carismáticos del siglo XX, Gregory Bateson. Nunca hizo su doctorado, lo cual no le impidió ser reconocido en muchos ámbitos del saber, no solo la antropología, sino la economía o hasta la biología (trabajó observando delfines y otros animales). Conozoco a antropólogas a las que su doctorado les valió para demostrar sobre otros candidatos una impresionante actitud investigadora en ámbitos de user experience, saltando al mundo de la empresa con salarios descomunales en Palo Alto. En otros casos, he observado cómo observadores brillantes se estancaron profesionalmente al hacer un doctorado, pues a veces la academia marca un camino demasiado definido del que no es cómodo salir. A veces la pregunta es si hace falta una licenciatura para brillar en la empresa (ahé están Steve Jobs o Bill Gates!).

  6. Tengo 26 años, graduada en antropología social y cultural y con un máster en antropología física y biodiversidad humana. Ahora mismo, ni siquiera busco empleo de esto porque me ha desmotivado muchísimo la difícultad de que te tomen en serio en este campo y de ser nadie si no accedes al mundo universitario o de profesorado. Es muy difícil ser antropólogo en el mercado laboral español, o al menos yo no sé venderme. Y realmente creo que valgo, por supuesto. Y he hecho proyectos, pero claro no puedo vivir del aire.

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